

Palma de Mallorca
Se considera imprescindible una visita a la imponente catedral gótica, construida entre 1230 y 1600. Probablemente el visitante quedará estupefacto ante la curiosa escultura de hierro forjado de Gaudí que cuelga del techo. Frente a la catedral se erige el palacio de Almudaina, construido sobre un desaparecido alcázar musulmán, y que se convirtió en residencia de la realeza mallorquina. Las tortuosas calles que rodean a este histórico barrio acogen los Baños Árabes que también se hallan en esta zona. Frente al puerto se encuentra la obra maestra de la arquitectura gótica civil, la Llotja, que alberga un museo de arte. Al oeste del centro urbano, se puede descubrir el impresionante castillo de Bellver.
El centro de Palma está en pleno mogollón y resulta el lugar indicado al que se puede aspirar. Si se planea divertirse, el barrio antiguo está a la última y dispone de más bares y pubs (desde chillones reclamos cebo para turistas a bodegas a la vieja usanza) en los que se podrá brindar con unas cuantas cervezas. Para más detalles entrar en www.mallorcawebsite.com









